La cultura francesa como un ente dinamizador en Caldas

Texto por: Daniel Diaz 

Como ya es costumbre la Alianza Francesa de Manizales se piensa como difusora de la lengua y cultura gala, pero además como una organización que propicia y conecta la cultura de los lugares en los que habita, con el objetivo de entablar diálogos entre idiosincrasias, identidades locales y nacionales. Por ello y además de la gran oferta cultura que tiene como ciclos de cine, conciertos, conferencias, La Fiesta de la Música entre muchos otros, se planearon y aplicaron espacios propicios de intercambio cultural con el fin de acercarse más a los municipios no capitales de Caldas, por medio del reconocimiento de la oferta turístico cultural del Departamento y talleres descentralizados.   

Proyectos-procesos como Amigos del Francés o la Ruta de la Francofonía se proponen como punto de encuentro entre Francia y Colombia, países en relaciones incluso antes de la independencia del suramericano. La Francofonía o con su nombre de pila OIF, Organización Internacional de la Francofonía, es un organismo fundado en 1970 en Níger, África con el interés de integrar a los países de habla francesa, sin embargo, no gira únicamente entorno a la lengua, sino que busca “la difusión de la cultura, la educación, extensión de la democracia y reducción de las diferencias como consecuencia de las nuevas tecnologías.” Por ahora cuenta con 49 países miembros, 4 asociados y 10 observadores.

Estos proyectos se han llevado a cabo entre 2021 y 2022 puntualmente en 7 municipios del Departamento, con los cuales se busca generar redes de conocimiento, intercambios y la apropiación social para la sostenibilidad del patrimonio cultural en Caldas, por medio de redes creativas y culturales, afianzando y optimizando de manera directa e indirecta la oferta turística en dichos lugares respecto a ciudadanos foráneos facilitando así el intercambio cultural, turístico y económico del patrimonio de los caldenses.

Manuela López Amézquita Coordinadora Cultural de la Alianza Francesa Manizales aclara que “este proyecto departamental se ha hecho desde dos puntos de vista, uno es la Ruta de la Francofonía, en donde digamos la agenda cultural de la Alianza llega a otros territorios, es decir, se descentraliza la acción cultural y por otro lado estamos con Amigos del Francés, que realmente ha sido más una visión de conocer y reconocer las características en cuanto al turismo cultural en estos municipios”.

Esta amalgama de actividades significó conciertos, funciones de cine, talleres descentralizados, cocina, piezas audiovisuales para Tv5 Monde y acuerdos de cooperación que procuran darle más vida a futuro a esta iniciativa. Los municipios seleccionados para esta versión fueron: Riosucio, Villamaría, Chinchiná, Salamina, Manizales, Neira y La Dorada, con resultados como documentos diagnósticos de los municipios con un enfoque hacia la oportunidades de intercambio con turistas provenientes de regiones francófonas, la participación de un total de 42 agentes prestadores de servicio turístico, participación de agentes gubernamentales de los municipios y la conformación del primer grupo FOS (Francés con Objetivos Específicos en Turismo) con un total de 12 participantes.

Luis Alberto Quiroga García, contratista de apoyo y fortalecimiento de La Dorada considera que “es algo magnificante para el desarrollo del municipio porque eso va a dinamizar la actividad turística trayendo turistas extranjeros. Este proyecto… hace parte de la cualificación no solamente de las personas que vamos a hacer turismo sino de toda la cadena” y esto desde una perspectiva de un comercio más corporativo e institucional, aunque como dicen Luis Alberto impacta a todo el sector; como lo comenta Óscar Adrián González guía turístico y productor artesanal del Chontaduro en Riosucio quien dice estar “muy contento por  aportar a la comunidad y poder dar a conocer de esta manera el chontaduro, fruto que es la base del sostenimiento de esta comunidad (Las Estancias) y que es poco conocido a nivel mundial, es una oportunidad de mostrar está práctica tradicional que ha ayudado al sostenimiento de muchas familias, también una oportunidad de aprender recetas que ayuden al comercio de este producto y brindar variedad a la hora de venderlo”.